Un sueño hecho realidad
Se enamoró de ella la primera vez que la visitó. Teresa Jiménez se imaginó viviendo entre esas altas y anchas cuatro paredes, sentada frente a la distinguida chimenea de mármol negro que descubrió en el salón. Una chimenea inglesa, del siglo XIX, que tiempo después adquirió, y que el destino quiso que años más tarde recuperara su sitio en esa finca, con Teresa y su marido como propietarios de sus altos y anchos muros.
Hay veces que los sueños se hacen realidad. Y hay realidades de ensueño, como esta vivienda ubicada en el número dos de la calle Antonio López, a sólo un paso de la plaza Mina.
En la entrada dormita un piano, pero apenas se le tiene en cuenta porque los ojos ya han atisbado el patio, y el cuerpo quiere ir hacia donde la mirada apunta. Una majestuosa escalera de mármol queda enfrente. La vista, impaciente, se adelanta y sube por ella topándose a su paso con un elegante y modelado pasamanos, con columnas unidas por armoniosos arcos, con un amplio espejo empotrado en la pared, con galerías, y ya arriba, en la tercera planta, con una gran montera bajo la que se ha colocado un sistema de velas que retiene la cegadora claridad. Un buen invento para una casa que vio la luz en el último tercio del siglo XIX. (…Más información …)





















