Manuel Cádiz llevará al Defensor del Pueblo la nivelación de Cervantes

Lidia está contenta porque vuelve al centro Ángel de la Guarda de San Fernando. A las nueve de la mañana en punto sale de su casa acompañada de su padre, Manuel Cádiz y su madre, Manoli. Al cruzar el portal ve a una veintena de personas y ríe porque sabe que la van a acompañar hasta la parada del autobús ubicada en el Paseo Carlos III. Va a la cabeza de la comitiva, saludando a todos los que han acudido a apoyar la causa de su padre que también es la suya. Manuel Cádiz y Manoli portan dos pancartas en la que explican el motivo de la procesión: «queremos mejorar la calidad de vida de nuestra hija» y «eliminación de las aceras de la calle Cervantes ya».
Días atrás, su padre anunció la intención de recorrer toda la vía que separa su casa de la parada de autobús sin subirse al bordillo para dejar constancia de las dificultades que su hija, con una minusvalía del 95% y atrofia muscular, tiene que enfrentarse en el día a día al tener que subir y bajar la acera ante la llegada de algún coche o la colocación de un contenedor de basura que impide su paso.
Ayer no hizo falta ya que no pasó ningún vehículo. En la esquina con la calle Zaragoza, la comitiva se cruzó con otra señora que también iba por la carretera y que conducía un carrito de bebé. «Esto demuestra que no sólo me beneficiaría a mi la obra de la vía, también al resto de personas del vecindario».
Al llegar a la plaza del Mentidero, Manuel se giró para hablar a los presentes.
«Muchas gracias por venir pero mi protesta acaba aquí porque como podéis comprobar, a partir de aquí ya no existe peligro ni dificultades para Lidia». La comitiva no se conformó y decidió llegar hasta el final, unos cien metros más. Junto a la marquesina esperaron a que llegara el autobús que traslada a Lidia hasta San Fernando.
Apoyo vecinal
La presidenta de la asociación de vecinos del barrio del Mentidero, Blanca Marzán acompañó a Manuel y a Lidia en el camino porque «no se puede estar esperando eternamente a que el Ayuntamiento haga algo». Además reclamó que el compromiso del concejal Juan Antonio Guerrero de llevar a cabo la obra se plasme por escrito. Marzán no estuvo sola, junto a ella marchó una amplia representación de las distintas asociaciones de vecinos de la ciudad como la del Pópulo, Beduino, Cádiz Centro, Puerta del Mar, 5 de Abril, Astilleros y miembros del colectivo Agaden, entre otros.
El ámbito político también tuvo su representación. El portavoz del Partido Andalucista, Ramón Sánchez Heredia y el concejal de Izquierda Unida, Sebastián Terrada, también acompañaron a Lidia en su primer día de escuela.
Sánchez Heredia explicó que su partido está asesorando a Manuel Cádiz para que lleve su caso ante el Defensor del Pueblo Andaluz. «Estamos preparando toda la documentación necesaria para entregársela y ver si puede hacer algo ya que al fin y al cabo, la normativa europea contempla la nivelación de las calles».
Por su parte, Sebastián Terrada, anunció que volverá a preguntar en el pleno que se celebrará mañana viernes, acerca de los motivos por los que no se lleva a cabo esta obra. Al pleno también acudirá Manuel Cádiz que pedirá la palabra y mostrará las más de 2.500 firmas que ya han recogido «para que comprueben que no soy yo sólo el que pide que se eliminen los bordillos de la calle Cervantes».
Publicado por Pilar Solís (La Voz de Cádiz)
