El color político de las asociaciones

La Voz de Cádiz
La guerra abierta por el poder en la asociación de vecinos Rafael Alberti esconde una vez más la lucha por el control político de la mayoría de las entidades vecinales de esta ciudad que, de unos años para acá, mantienen posturas bien distintas sobre los asuntos que afectan a Cádiz, dependiendo de la federación a la que pertenezcan: Cadice, más afín al PP; y la Federación 5 de Abril, cercana al PSOE.
No estoy destapando la caja de Pandora, ni mucho menos, es algo que es vox populi aunque muchos no se atrevan a decirlo en voz alta. Basta con mirar cuántos presidentes o presidentas militan o simpatizan en uno u otro partido, la aprobación o desaprobación que reciben las propuestas municipales dependiendo de si las presenta el equipo de gobierno o la oposición (ahí están las hemerotecas) o, simplemente, preguntar sobre este tema a cuantos periodistas nos hemos llevado años haciendo información vecinal.
Esto no quiere decir que sea bueno o malo. Cada uno puede tener su ideología y defenderla, siempre y cuando quede claro a todos los socios por dónde van los tiros. Además, también he de defender que hay asociaciones de vecinos que han conseguido importantes mejoras para sus barrios y que llevan años trabajando en este sentido sin significarse demasiado, como la de Puntales, Santa María o El Pópulo, entre otras. Pero éste ha sido un trabajo conseguido a través de propuestas serias, haciendo valer más las verdaderas necesidades de los barrios, que el protagonismo de sus presidentes. De una época para acá las asambleas de algunas asociaciones de vecinos son como la de los partidos políticos, en la que hay sectores enfrentados por la lucha de poder y manejados por las siglas de un partido. Y ahí está el ejemplo de lo que ha ocurrido en la de Rafael Alberti, lo queramos ver o no. Su ex presidente, Gustavo Rosales, siempre ha simpatizado con Cadice, mientras que la presidenta elegida por la asamblea es María Luisa Pando Molina, hija de la ex concejal socialista Manuela Molina (actualmente presidenta de la asociación de vecinos Bahía Gaditana) y hermana de Gonzalo Pando, que este mes de septiembre sustituirá como concejal del PSOE a Carolina Camacho. Esto no quiere decir que sea malo, porque tanto Gonzalo como su madre y su familia han trabajado mucho por el movimiento vecinal durante años y, si de tal palo viene tal astilla, bueno será para la entidad Rafael Alberti.
Pero esto no quita para que el color político planee siempre sobre las asociaciones, a las que muchos políticos pretenden manejar, ya que son las que están más cercanas a los vecinos. Que, en definitiva, son los que al final votan.
