Democracia imperfecta
Todas las democracias son imperfectas. Pero la imperfección admite grados, y dichos grados son, justamente, la medida de la calidad de cada sistema democrático. Aunque sabemos que la perfección no existe, también sabemos en qué consistiría la perfección, si existiese. Desde Platón a Rawls o Habermas, la teoría política se ha servido de horizontes ideales para intentar resolver problemas reales. Estas ficciones son como brújulas éticas. No garantizan el acierto, pero previenen muchos errores.
Como todas las democracias son imperfectas en diverso grado, no está de más preguntarse de vez en cuando qué es la democracia. Es decir, preguntarse si lo que hay se acerca o se aleja del modelo perfecto. Es lo que está ocurriendo hoy en España, aunque no lo parezca: que nos empezamos a preguntar qué es la democracia porque nuestro grado de imperfección es notoriamente alto. La crisis económica está sirviendo de catalizador de otra crisis, la política, la institucional. (…Más información …)



























